
Si bien todos hemos usado alguna vez solamente uno de estos sistemas, hoy por hoy, se suele utilizar ambos simultáneamente. Esto es debido a que las nuevas tecnologías empujan a la sociedad a mantenerse actualizada con estos recursos.
En un país tercermundista como Argentina resulta casi imposible evitar la utilización de un sistema hibrido debido a los altos costos de los equipos y sobre todo del software legal que nos permiten acceder a la información; no se puede masificar aun un sistema digital puro. A esto hay que sumarle el bajo nivel de culturización de gran parte de la sociedad, que incluso no se ha acostumbrado todavía al sistema análogo.
Los sistemas informáticos, tanto pc’s como Notebooks, han reducido sus costos, pero no están al alcance de todos, y la utilización de software libre no ha alcanzado el grado de aceptación y popularidad debido a la imposición monopólica de ciertas compañías.
La utilización de un sistema netamente digital implicaría comprenderlo y conocerlo en profundidad. Interactuar con un medio programado virtual, con su hipertextualidad, acostumbrarse a lo impersonal de “dialogar” con la máquina como mediadora (Hombre-máquina-hombre). Todo en una lectura no lineal que suele llevar al desprevenido por caminos alternos, alejándolo del objetivo que es una información concreta.
